La osteocondrosis es la patología más frecuente del dolor mecánico o agravado por el esfuerzo deportivo.

Se trata de alteraciones no inflamatorias ni infecciosas del crecimiento óseo en diversos centros de osificación. Estas alteraciones se producen durante el período de máxima actividad del desarrollo y afectan las epífisis.
La relación entre exceso de volumen e intensidad del entrenamiento es uno de los principales condicionantes en esta lesiones por sobreuso. Principalmente afectan a deportistas inmaduros (físico o emocional) por una conjunción de factores, con mayor incidencia durante la especialización precoz. Son más frecuentes que las lesiones agudas, pues el proceso de crecimiento juega un rol determinante, siendo una de las más comunes las osteocondrosis.
 

La etiología de la osteocondrosis es generalmente desconocida; algunos de los trastornos tienen un componente familiar, pero la herencia es compleja. Las osteocondrosis difieren en su localización anatómica, evolución y pronóstico; por lo general, causan dolor y tienen importantes implicaciones ortopédicas.
 

Hoy vamos a conocer de cerca de una manera sencilla y clara esta anomalía del crecimiento, que afecta principalmente a niños y adolescentes, gracias a una nueva colaboración de Carlos, fisioterapeuta de la clínica Fisiosanté en Aravaca.

 

¿De qué nos quejamos?

Principalmente, el dolor aumenta gradualmente en un área específica, como el talón o la rodilla .

Además del dolor, puede desarrollarse hinchazón acompañada de un enrojecimiento que es caliente al tacto .

El dolor es molesto durante la actividad física pero desaparece con el reposo. Suele aparecer en un contexto de intensificación de la práctica deportiva.

Como resultado, el niño o adolescente atlético ve reducido su rendimiento a causa del dolor o incluso interrumpido cuando la patología está avanzada.

Entre la osteocondrosis, dos son más conocidas:

  • Enfermedad de Osgood-Schlatter (la más común) ubicada delante de la rodilla.
  • Enfermedad de Sever ubicada detrás del talón.

Sin embargo, existen otras formas de osteocondrosis (cadera, codo, etc.) aunque sean menos frecuentes.

 

¿Por qué los niños y adolescentes se ven afectados por la osteocondrosis?

Los niños en crecimiento tienen estructuras óseas inmaduras. Por lo tanto, el estrés repetido de estas áreas aún frágiles hace que se deterioren.

 

¿Qué deportes están en riesgo?

Incluso si todas las prácticas deportivas están involucradas, algunas requieren una atención específica:

  • Fútbol, ​​baloncesto y gimnasia por lesión de rodilla.
  • Danza y gimnasia para llegar al talón.

 

¿Cómo reaccionar en caso de osteocondrosis?

La intensidad o frecuencia de la actividad física debe reducirse rápidamente para que ya no se sienta el dolor. Pero no solamente.

  • Aplicar hielo localmente después de la actividad física,
  • Favorecer el uso de tacones viscoelásticos,
  • Se pueden administrar analgésicos de tipo paracetamol.

 

¿A quién consultar?

Lo mejor es consultar a un médico deportivo o un fisioterapeuta. Así podrá hacer un diagnóstico preciso y prescribir exámenes adicionales si es necesario. Las radiografías suelen ser necesarias.

 

¿Cuánto tiempo se tarda en curar la osteocondrosis?

Los síntomas suelen durar varios meses si la actividad física no se reduce rápidamente. Si el malestar es demasiado grande, se detendrá temporalmente.

 

¿Cómo prevenir este tipo de dolores?

  1. Calienta antes de cualquier actividad física.
  2. Estírese para evitar la pérdida de flexibilidad debido al crecimiento óseo.
  3. Utilice equipo adecuado.
  4. Respeta el descanso .
  5. Evite el entrenamiento con pesas excesivo temprano.

 

Sin duda el calentamiento está a la base de cualquier buena práctica deportiva. Os contaré como anécdota que mi hija dedica entre un tercio y la mitad del tiempod el entrenamiento en gimnasia a, precisamente, realizar un calentamiento completo para evitar precisamente estas lesiones muchas veces evitables.

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