Tres embarazos en cuatro años y cuatro días, justos.

Fueron momentos de mil emociones en los que lo único que me importaba era llegar a término y que todo saliera bien. Llevé a cabo todas mis revisiones obligatorias y más, dado que dos de ellos fueron de riesgo, traté de encontrar todo remedio existente para combatir las náuseas, me tomé las vitaminas prescritas, intenté mejorar mi alimentación e hidratarme más… Pero hay cosas que no pude hacer como llevar a cabo el reposo que me pedían, entre otras cosas porque a partir del segundo siempre había un bebé -y luego dos- en casa. O tratar de no estresarme demasiado, más con un niño con necesidades especiales. A veces se llega y otras no, lo importante es que lo intenté.

Ahora bien, ¿qué pasó con mi cuerpo tras los partos? Pues que no solo se vieron alteradas mis formas como mujer, lógicamente, sino que hubieron muchísimos cambios producto de desequilibrios a nivel de sistema inmunológico y hormonal que afectaron al pelo y a la piel tras los embarazos. Y estos se tradujeron especialmente en problemas de la piel.

Y sí, reconozco que no empecé a cuidarme hasta el tercer postparto. Supongo que por cuestiones relacionadas con el cansancio y porque fue cuando noté más que lo necesitaba.

Estos son algunos de los problemas que yo he acusado:

PIEL

  • Flaccidez. ¡Y cómo no!!  Es sorprendente lo que la piel da de sí y claro, tras el parto no toda vuelve a su ser. Beber mucha agua, cremas que ayuden a recuperar la elasticidad y ejercicio son la clave. Yo he mejorado infinito, pero también he asumido mis cambios como recuerdo de un proceso vital maravilloso.
  • Manchas faciales. Y ahí se han quedado. Ahora mi crema hidratante (y antiarrugas que una ya tiene una edad) siempre va acompañada de fotoprotector 50, además de que casi no me expongo al sol. Mi tez es muy blanca y soy pecosa, así que las manchas han sido el elemento definitivo para cuidarla más. Algunas de estas desaparecieron pero otras se han quedado ahí conmigo. Hay mujeres a las que no solo les aparecen manchas faciales, sino en otras partes del cuerpo. Existen tratamientos estéticos enfocados específicamente a tratarlas si es algo que deseas. En mi caso ha sido cuestión de protección para evitar la aparición de más.
  • Estrías. En el pecho, abdomen o glúteos. En mi caso, en los últimos. Fue con el tercero cuando comencé a aplicarme una crema antiestrías durante el embarazo para evitar que aparecieran más. Posteriormente ya me centré en minimizar las existentes con otro tipo de cremas más efectivas para eliminar las estrías.  Si bien no desaparecieron todas, muchas se minimizaron.
  • Sequedad. ¿No habéis tenido la piel cuarteada, escamada? Yo sí,  durante tiempo. Parecía que estaba mudando y la verdad es que sobre todo mis piernas se han quedado algo secas desde los embarazos.Así que litros de crema hidratante corren por ellas a todas horas. Nada que no tenga solución.

 

CABELLO

Yo he llegado a pensar que me quedaba calva, lo prometo. Imaginad, melena abundante y rizada. De un día para otro el rizo se abre, se pierde y voy encontrando pelos por toda la casa. Cada vez que me lavaba la cabeza tiraba a la basura puñados de cabello que caían al desenredarme. Y de verdad que lloraba de pena.

Pero para tranquilidad de muchas, es un problema dermatológico frecuente y lo mejor es que es reversible, ¡aunque pueda tomar su tiempo! Yo he recuperado pelazo, así que no perdáis la fe…

Yo acudí al dermatólogo que me quitó muchos miedos, así que si os desborda este tema no dudéis.

 

OJERAS

Enhorabuena si eres de las que duerme bien por norma general y si tu bebé no pasa malas noches. Te envidio profundamente. Pero, si eres como yo, que tienes el sueño regular y encima tus hijos no durmieron -ni duermen-, eso sumado al agotamiento y cansancio de madre reciente, hace que aparezcan unas ojeras que se van a convertir en marca identidad de la casa. Nada que una cremita y correctores no puedan disimular algo…

 

Además de todo esto, ni que decir tiene que es fundamental mantenerse acitivas luchando contra el sedentarismo, una buenísima alimentación y una correcta hidratación. Por ejemplo, consumir col, coliflor o brócoli porque son antioxidantes, consumir vitamina C (melón, kiwi, cítricos, piña, fresas…), Ácidos grasos Omega 3 (pescado, verdura de hoja verde, frutos secos…), fibra para ayudar a limpiar toxinas (legumbres,verdura y fruta con piel, pastas integrales…)

En definitiva, que debemos cuidarnos durante el embarazo, pero también tras el mismo. Las mujeres experimentamos un cansancio adicional y muchos cambios hormonales, y para recuperar el equilibrio hay que cuidarnos por dentro y por fuera, para poder disfrutar plenamente de esa nueva etapa.

¿Cuáles de esos problemas habéis experimentado?

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