Hace unos días tuve la oportunidad de participar, invitada por la Fundación CEU, en su ciclo de entrevistas #CEUTalks con propósito, y salí de allí con la sensación de haber conseguido poner en valor la necesidad de combatir la soledad del cuidado, algo de lo que rara vez se habla.

Cosas de la vida, cuando concertamos la entrevista Somos Abrazo acababa de nacer. Estaba recién registrada, con apenas unos días de vida. Confieso que pensé que llegaba con el proyecto más pequeño de cuantos participaban en el ciclo. Y aun así quisieron escucharme, y eso, para algo que empieza, vale muchísimo.

En la entrevista hablé de lo que conozco desde dentro. De cómo la discapacidad de mi hijo Rodrigo no solo cambió mi vida: cambió la persona que soy. De que una cosa es la teoría que estudias como psicóloga y otra muy distinta la práctica, cuando llega sin avisar y descubres que ningún conocimiento previo te prepara del todo. Hablé de esos primeros años viviendo en bucle, del duelo que tardó en llegar, de la culpa que las madres arrastramos y que, cuando aparece la discapacidad, se multiplica. Y por supuesto, de la soledad del cuidado.

La soledad del cuidado

Si hay algo que quise poner sobre la mesa fue la soledad. La soledad del cuidado es, para mí, una de las cargas más duras y de las que menos se habla. No es solo estar sin ayuda: es ir aislándote poco a poco porque el día a día te devora, porque la gente no sabe qué decirte, porque a veces se acerca desde la pena y no desde el acompañamiento. Esa soledad duele, y duele de verdad, casi físicamente.

Qué es Somos Abrazo

De ahí nace Somos Abrazo. De la certeza de que muchas veces lo difícil no es pedir ayuda, sino no tener a quién pedírsela. Quiero construir una red que acompañe a las familias que conviven con la discapacidad severa y la gran dependencia, con grupos de apoyo, con recursos reales, con divulgación, y también con proyectos que me ilusionan especialmente, como recuperar el valor profesional de tantas mujeres que pararon su carrera para cuidar.

Mi paso por #CEUTalks con propósito

Contar todo esto en un espacio como el de la Fundación CEU, con la que me une un vínculo tan especial, fue un regalo. Y la respuesta de quienes lo vieron después me confirmó algo importante: hay muchas ganas de hablar de esto de otra manera.

Escribo esto para dejar constancia, porque proyectos como Somos Abrazo nacen precisamente de momentos así, en los que alguien decide mirar de verdad.

Puedes ver la entrevista completa aquí, en el reel de #CEUTalks con propósito. Tienes también la entrevista completa en Spotify  y si quieres conocer el proyecto, te espero en la web de Somos Abrazo. Si esta historia te ha tocado, compártela: es la mejor forma de que llegue a quien la necesita.

 

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de CEU (@fundacion_ceu)

Loading