Ya se han acabado las clases. Quedan por delante muchos días de vacaciones, viajes, reuniones familiares, regalos…Lo que para algunos es el momento preferido del año, con sus luces, música, gente, para los niños con Autismo se convierte en una época cargada de estímulos estresantes, de rupturas de rutinas y de una hiperestimulación que difícilmente se puede sobrellevar.

Debido a su inflexibilidad a nivel cognitivo, algo que es bastante frecuente, y a su diferente forma de entender normas y acontecimientos sociales, la incertidumbre y lo novedoso puede producir ansiedad y esto generar ciertas conductas disruptivas o no deseadas. De ahí que anticipar aquello que está por llegar y controlar determinadas variables es importante.

Lo cierto es que nosotros llevamos años tratando de realizar prácticamente lo mismo durante estos días señalados: todos los años, o casi todos, visitamos a la familia los mismos días, comemos y cenamos los días clave en el mismo sitio, dormimos en la misma casa y el resto de festivos tratamos de conservar cierta estabilidad. Pero no nos engañemos, hay mil variables que afectan, y por este motivo ya andamos tratando de preparar estos días que se avecinan. Porque de las fiestas debemos disfrutar todos, incluido nuestro pequeño TEA.

Ruptura de rutinas y días sin clase

Es una de las situaciones que más afectan. Se acaban las clases, se cambian los horarios, acaban extraescolares, terapias…Esto puede resultar difícil de comprender y gestionar.

Es recomendable conservar ciertas rutinas para controlar el estrés durante estos días. Lo ideal: tratar de mantener los mismos horarios en la medida de lo posible en las principales acciones. Nosotros lo tenemos fácil ya que Rodrigo siempre se despierta más o menos a la misma hora, da igual el día o el mes del año. Intentamos seguir con sus pautas de desayuno, de aseo, de paseo, de ocio…

Una de las cosas que gestiona peor es la ausencia de clases, por la dificultad de comprender los cambios temporales.

Se puede utilizar el generador de calendarios ARASAAC para indicar los días que llegan por delante, así como las actividades que se avecinan, la pictoagenda para elaborar tus propias secuencias, el cuaderno…siempre apoyado de información verbal.

Dependerá de la capacidad comunicativa de cada niño el recordar que no hay clase y que esos días se va a permanecer en casa o se va a viajar Esto aliviará sin duda la ansiedad ante el cambio.

Pictoagenda días sin colegio. Arasaac. Navidad

La anticipación.

Es fundamental preparar al niño para afrontar los diferentes momentos que se avecinan estos días, y que no se repiten en ningún otro momento del año, o lo hacen pero de una manera más relajada y escalonada (por ejemplo, las vacaciones de verano son más largas y da más tiempo a adaptarse, además de que cuentan con menor carga estimular).

¿Qué podemos hacer?

  • Mostrar la navidad a través de fotos de otros años, escuchar villancicos que les gusten, contar cuentos…A Rodrigo particularmente las fotos y la música es algo que le acerca a estas fechas muchísimo.
  • Representar los distintos momentos con antelación mediante pictogramas utilizando un planning visual de manera que sepan que hay un viaje por delante, que habrá una cena, que vamos a ver la familia, realizar determinadas visitas, abrir regalos… Se pueden mostrar.
  • Hacerlo partícipe en la preparación: desde el árbol, la decoración, compras, preparación de comidas o cenas…Hay algunos niños a los que les estresa demasiada decoración, el cambio que implica esta, las luces…Lo mejor es ir adaptándose a él para poder introducir si es posible pequeños cambios progresivos.
  • Anticipar la llegada de Santa Claus o los Reyes Magos, ya que a algunos niños les puede dar miedo.
  • Respetar los ritmos y las necesidades de los niños.

Secuencia navidad pictograma

Realidad virtual: VIRTEA y escena navideña

La realidad Virtual mediante gafas y smartphone permite una experiencia inmersiva a estímulos bastante parecidos a la realidad. VIRTEA ha preparado una escena nueva en la que se puede practicar la espera y acostumbrarse a algunos ruidos típicos de estos días.

Se plantea de manera que se debe esperar hasta que Santa llegue con su trineo de renos a traer los regalos. A través de la ventana de la casa se puede ver cómo llega mientras se oyen los cascabeles.

Se pueden activar o desactivar tres sonidos:

  • el fuego de la chimenea, un sonido persistente que puede resultar intenso
  • el reloj de la pared, ya que el tic tac al ser repetitivo y constante puede ser molesto. Si se quiere trabajar esto, ses recomendable desactivar el resto en las sesiones iniciales.
  • el villancico, algo común en estos días por todas partes.

Cuando el tiempo de espera finaliza y se enciende la luz verde, aparece Santa en su trineo tirado por renos. Recoge los regalos, camina alrededor de la casa y entra por la chimenea causando gran estruendo de ladrillos y cristales rotos. Camina hacia el árbol, hace aparecer los regalos y se queda de pie saludando, con su particular “ho, ho, ho!”.

Se trata de una escena típica de películas, de historias, con sonidos reconocibles que permiten familiarizarse con

Regulación Sensorial

Estos días suponen enormes alteraciones a nivel sensorial. Hay música a niveles altísimos por todas partes, ruido, muchísima gente, colores…Estos excesos pueden provocar alteraciones emocionales y para ello, y sabiendo cómo les afecta, debemos tratar de controlarlo en la medida de lo posible:

  • Contar con espacios u objetos que les generen serenidad, un rincón o lugar tranquilo, su habitación…
  • Uso de cascos, auriculares, gafas de sol, tablets para que no se sobreestimulen con el entorno
  • Contar con materiales para autoregularse como mordedores, pelotas, objetos relajantes, spinners…que le den estabilidad a nivel propioceptivo y vestibular

Ante los fuegos artificiales poco podemos hacer ya que es cuestión de sensibilización social. El año pasado estuvieron lanzando cohetes en nuestra calle hasta las tres de la mañana en nochevieja, tiempo que Rodrigo lo pasó llorando: tenía sueño, no lo dejaban dormir y estaba aterrado.

Las visitas

Muchas de las personas con las que vamos a compartir estos días pueden no conocer bien a nuestro hijo, dado que quizás solo nos vemos en vacaciones de navidad y verano. Esto sucede con frecuencia.

Podemos preparar a los niños con fotos, con historias, con apoyos visuales, explicando dónde vamos, a quiénes vamos a ver, o quién va a venir a casa…

Hay que hablarles de sus necesidades, de qué se puede hacer para facilitarle el disfrutar de estos días, de qué le gusta y qué no, de qué puede molestarle o generarle ansiedad.

Es un momento en el que la gente puede tener la oportunidad de acercarse y conocerlo mejor, y momento también para que nosotros arriesguemos un poco dejándolos pasar ratos con otras personas. Estos días pueden servirnos también a los padres para aprender a ir soltando esa cuerda que tanto nos cuesta…

Y si al final no está bien o el entorno no es adecuado no pasa nada por no ir o marcharse.

 

Al final va a depender de la capacidad de comprensión de cada niño, de su capacidad de gestión emocional, de si es verbal o no lo es. Al igual que no hay dos niños con autismo iguales, no hay dos maneras iguales de preparar estos cambios y las estrategias se deben aplicar de manera personalizada, analizando persona y contexto. No todo sirve para todos y nadie como nosotros para saber qué necesitan y cómo hacerlo. Lo importante es que disfrutemos de unos días juntos, felices y tranquilos, porque si nosotros lo estamos ellos lo estarán.

 

 

 

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